Documental sobre la sexualidad con discapacidad

Últimamente estamos siendo testigos de debates y charlas sobre la sexualidad de las personas discapacitadas, ya que normalmente tendemos a pensar (incluso ellos mismos) que los discapacitados no pueden mantener relaciones sexuales, algo totalmente incierto. Por ello mismo numerosos expertos en sexología ayudan a estos individuos a que tomen conciencia de que ellos también pueden disfrutar del sexo, aunque sea con ayuda. Por esta razón se ha realizado un documental sobre este tema.

Ha sido producido por Raúl de la Morena y Antonio Centeno, activista social de Vive Independiente, se llama Yes, we fuck (creo que no hace falta ninguna traducción) y fue presentado ayer en Madrid. Un clip que califican como “una declaración de intenciones”. Los autores explican que “parece clara la necesidad de romper el binomio dependencia-infantilización, que se convierte en un círculo vicioso que tan solo lleva a poner barreras en los cambios legislativos e ideológicos”. El objetivo es dejar de mostrar a las personas con discapacidad como individuos vulnerables para concienciar de que también son sexuales y sexuados como el resto, “con cuerpos deseantes y deseables”.

Sexualidad en la discapacidad
Sexualidad en la discapacidad

En el documental salen varios casos de personas con discapacidad que mantienen relaciones e incluso que están dispuestos a aprender y a experimentar cosas distintas. La producción no se corta un pelo, es decir, que aparecen escenas esplícitas solo aptas para adultos. Se trata de un corto que pretende ayudar y suscitar debate. Es más, como defienden sus autores, es un proyecto donde la gente participa, cuestiona y dialoga, que quiere ser la máquina generadora de debate en torno a la sexualidad y el disfrute del cuerpo de las personas con discapacidad.

Si quieres ver el vídeo aquí tienes el link. Esperemos que nadie se sienta ofendido, al fin y al cabo es algo natural y necesario para la salud mental de aquellos que padecen limitaciones.

 

‘Yo Soy’, el documental ganador sobre discapacidad física

El documental Yo Soy, creado por Cocemfe (Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica), se ha llevado el mejor premio del VII Festival Internacional de Cine sobre Discapacidad de la Fundación Anade en la categoría Película más Humanitaria. Una producción que trata la movilidad reducida en primera persona, con protagonistas que padecen algún tipo de limitación física.

“Este premio no es solo un reconocimiento a Cocemfe, sino a todas las personas que como los protagonistas del documental luchan cada día por tener un trabajo digno”, comentó en la gala que tuvo lugar el jueves Carmen Ruiz, la técnico de Cooperación para el Desarrollo de esta confederación. Una forma de sensibilización esencial, teniendo en cuenta que como ella afirma, “en el mundo hay mil millones de personas con discapacidad”.

Una escena del documental 'Yo Soy'
Una escena del documental ‘Yo Soy’

En el documental, Hubert, Yolanda, Marilyn y Candelario, los protagonistas, hacen un repaso sobre su vida y experiencia, mostrando los retos y avances de la inclusión laboral en países de América Latina y el Caribe, ya que “el 80% de las personas discapacitadas viven en estados en desarrollo”, comenta Ruiz. Éste formó parte, en 2013, de una campaña de sensibilización internacional que Cocemfe lanzó tanto en España, como en Perú, Ecuador, República Dominicana y El Salvador, con el fin de fomentar una mayor contratación laboral de las personas con discapacidad.

La directora de Yo Soy, Raquel Cortés, en su agradecimiento por el premio recibido, señaló la alta competencia que ha tenido su equipo, ya que el resto de producciones también ha hecho una gran labor e indicó que efectivamente se deben “seguir contando historias, concienciando, sensibilizando y normalizando la discapacidad”. En el documental colaboró entre otros la Oficina de Derechos Humanos del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España y ha sido financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (Aecid) y la Fundación ONCE.

Os recomendamos ver el documental, no tiene desperdicio.